Libros electronicos


Libro impreso VS libro electrónico

Todo libro independiente del tipo del que se trate,
tiene principalmente dos finalidades: almacenar
la información que se quiere conservar,
ya sea para que un grupo de personas,
los autores puedan comunicarse con otro
grupo, los lectores.
(Díaz , P.; Catenazzi N. y Aedo I., 1996, p. 103)

Escribir un texto que enfrente el libro impreso y el libro electrónico no busca poner uno por encima del otro, sino simplemente dar a conocer las ventajas y falencias de cada soporte. Vale la pena mencionar una vez más, que el libro electrónico no hará desaparecer el libro tradicional, o  por lo menos, no por ahora. 

Por otro lado, es importante tener presente la relevancia de la cultura del libro impreso y su permanencia en el tiempo. Gran trayectoria que ha marcado en la sociedad formas de interpretar el mundo, hacer perdurar conocimiento, proporcionar formas de comunicarse siguiendo pautas de lectura y escritura, entre otras ventajas. 

Tal vez la razón principal por la que aún hoy en día el libro electrónico no es bien recibido o es mirado con desconfianza, son las características novedosas de lectura y escritura con las que cuenta, incapaces de ser concebidas en la cultura del libro tradicional. Se habla de narrativa no lineal, basada en hipertexto, audio, video, imagen, animación e interactividad.  

Antes de empezar con las similitudes y diferencias de cada soporte (libro electrónico y libro impreso), se tienen las descripciones generales de cada uno: 

(…) un texto escrito puede caracterizarse a la vez como un objeto físico y como una unidad lingüística. Como objeto material, tradicionalmente está hecho de papel y tinta, con páginas de igual tamaño, de dimensiones muy variables y con contenidos también variados. De la misma manera, los textos electrónicos son muy diversos en esos mismos aspectos, aunque su soporte físico es, en esencia, las diferencias de voltaje codificables en términos de ceros y unos (bits) que agrupados forman bytes de información, campos, registros y archivos guardados en dispositivos electrónicos variados (discos duros, CD-ROM, memorias USB, etcétera) (Vaca y Hernández, 2006, p.108)

Para las semejanzas y diferencias se tuvieron en cuenta el “Texto textos en papel vs. texto electrónicos: ¿nuevas lecturas?” de Jorge Vaca y Denise Hernández; y el libro “De la multimedia a la hipermedia” de Díaz , P.; Catenazzi N. y Aedo I. 

Semejanzas:  

·         Escritos según normas del lenguaje: independientemente del idioma en el que estén escritos, su contenido está formado por grafos con una lógica y códigos ya establecidos por el lenguaje.  En el caso de libros electrónicos textuales, que son la digitalización de impresos, se ve claramente esta semejanza, ya que sólo cambia el soporte (de papel a digital).

·         Son hipertextuales: a pesar del libro electrónico tener hipertextos más reales, en la medida en que es posible acceder a la fuente con inmediatez, los libros tradicionales hacen referencias a otras obras, comúnmente a través de los pies de páginas y bibliografías.

·         Poseen complementos icónicos: los dos tipos de libros, pueden estar acompañados de imágenes, fotografías, íconos, tablas, cuadros, etc.

·         Presentan diferencias dependiendo del texto: tanto el texto impreso como el electrónico dependiendo del carácter de la publicación, cambian su estructura, contenido, etc., para hacerlo usable y legible.

Diferencias: 

·         Velocidad de transmisión: el libro electrónico puede ser transferido de un lugar a otro con inmediatez, claro está que puede hacerse siempre y cuando se cuente con el hardware necesario y conexión a Internet. Mientras que el libro convencional, requiere de su traslado físico, haciendo más lento el proceso, aunque no necesita de elementos adicionales, como el computador.

·         Accesibilidad a mucha información: con los medios electrónicos la transferencia de gran cantidad de información se hizo más fácil y ágil. Por tal razón, es que un libro electrónico puede contener más información y la posibilidad de acceder a datos externos. Mientras que el libro impreso funciona bajo la ecuación “a mayor contenido, mayor número de hojas y peso”.

·         Alcance a la distribución: mientras el libro electrónico cuenta con facilidad de distribución a través de la red, haciendo el proceso más rápido y a un menor precio; el libro impreso es costoso debido al proceso de producción, comercialización y distribución. Necesita de maquinaria para armar el libro, personas que los trasladen de un lugar a otro, librerías y libreros que los comercialicen.

·         Transportabilidad: “Un libro de papel, en cambio, es fácilmente manejable, mientras que la transportación de uno electrónico está todavía restringida y sujeta a contingencias como la disponibilidad de energía eléctrica o la duración de la batería, la disponibilidad de Internet inalámbrico y, por supuesto, el acceso a una computadora portátil, entre otras cosas.” (Vaca y Hernández, 2006, p.118) 

·         Calidad: debido a la masificación de Internet los textos electrónicos son libres, permitiendo que cualquier persona pueda escribir, subir la información a la red y ponerla a disposición del mundo. No existen editores de la red, por tal razón, es que la mayoría de información que se encuentra en formato digital es de baja calidad. Sin embargo, el que un texto esté escrito sobre papel y encuadernado dentro de un libro, no significa que sea de alta calidad, pero sí es más controlado y cuidadoso el proceso que realiza un editor antes de lanzar un libro impreso al mercado.

 ·         Costo: este punto suele tender de inmediato a pensar que el libro electrónico es más económico que el libro impreso, y puede que sea cierto. Pero es importante recordar que hacer un libro electrónico requiere de compra de software, hardware, mantenimiento de redes, control de virus, etc. ¿cuál será realmente más costoso de hacer?

·         Textos multimedia: a diferencia del texto impreso, que sólo puede estar constituido de caracteres e imágenes, el libro electrónico permite video, imagen, animación, sonido, entre otras opciones.

·         Manipulación del contenido: mientras se lee un libro impreso es posible hacer anotaciones en los márgenes más fácilmente que en un libro electrónico, aunque los dispositivos lectores de éstos, ahora permiten hacer anotaciones. Por otro lado, los textos electrónicos permiten manipular su contenido, en la medida en que se puede copiar, pegar, borrar y cambiar como se desee; además de encontrar rápidamente palabras específicas dentro del texto.

Después de haber descrito las diferencias y semejanzas existentes entre el libro impreso y el libro electrónico, es posible reafirmar que en la actualidad se está viviendo una alfabetización de carácter tecnológico, en la que el hombre debe aprender a leer y escribir de forma no lineal. De esta forma el libro electrónico podrá empezar a ser visto por más personas como un objeto interesante, con más ventajas que peros. 

 “Hoy, en pleno siglo XXI, millones de personas en el mundo no han sido alfabetizadas (a secas) y esto abre una brecha entre quienes tienen acceso a la información de materiales impresos y quienes no la tienen. Con el desarrollo tecnológico se abre otra brecha, que tiende a fragmentar nuevamente a la población: están los que pueden vivir en el ciberespacio de la información y existen otros que ni siquiera saben que existe o que no lo pueden hacer.” (Vaca y Hernández, 2006, p.125) 

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Se requiere de un clic mental…

 

“El procesamiento electrónico de la palabra nos hizo

Ingresar a un nuevo mundo de distinciones y de

operaciones cognitivas generando un espacio psíquico

inconmensurable con la cultura del libro.”

(Piscitelli, 2002, p. 120)

 

 

 

 

La comprensión de las nuevas tecnologías es además de un proceso técnico, uno de carácter psicológico. Centrándose en los libros electrónicos, que es el tema que compete en este espacio, es posible visualizar las transformaciones que se empiezan a desarrollar en torno a la concepción del libro en la actualidad.

 

El libro ha sido y seguirá siendo parte fundamental en la construcción de la cultura, en él se ha escrito para conservar conocimiento – información durante siglos. Con la evolución de las nuevas tecnologías, se ha visto afectado el soporte tradicional (papel), teniendo hoy en día la posibilidad de ser digital y poderse leer desde objetos diferentes al libro (los ya mencionados lectores de libros electrónicos, celulares, iPhone, internet tablet’s, entre otros).

 

Es interesante estar presente en este momento, tiempo en el cual se lee a diario en periódicos y revistas, la rapidez con la que avanza el libro electrónico. Empresas dedicadas a digitalizar libros, ofrecerlos gratis, otros venderlos e incluso inventar dispositivos lectores de los mismos.

 

Lo anterior se refiere más a la evolución técnica que ha sufrido el libro electrónico, pero lo que respecta a este post, es lo concerniente a la transformación que está empezando a realizarse en la cabeza del ser humano:

 

“Algo es indudable: la tecnología del libro está íntimamente asociada a un determinado movimiento del alma (psyché). La mente como psyché engloba al pensamiento/emoción, la fuerza vital que se fusiona con el mecanismo. La complejidad y la multidimensionalidad de las tecnologías escriturales sólo se aprecian cuando la psyché se pone en movimiento en la interfaz: un determinado encuadre psíquico se despliega cuando escribimos en un tipo específico de elemento y no en otro. Cierta expresividad se efectiviza cuando la interacción con la herramienta adopta una u otra forma” (Piscitelli, 2002, p. 117).

 

Con la invención del texto electrónico, se crearon diferentes formas de manejar el texto: darle formato (centrarlo, ponerle negrita, justificarlo, cambiarle el color, etc.) y controlar las viudas y huérfanas; por otro lado, se crean las opciones de mover el cursor, diseñar y programar menús, construir bases de datos, conectar información a través de hipertextos; entre otras posibilidades. Éstas son características que el texto escrito sobre papel no ofrece, y si las permite, requieren de mucho más tiempo y necesita volverse a escribir el texto sobre otro papel.

 

 

Posibilidades como las ya mencionadas y sumándoles las más recientes (multimedia, papel y tinta electrónica), hacen que algunos hombres se resistan a la nueva propuesta, y otros a pesar de sentir miedo, se abran ante el novedoso invento, lo acojan y terminen defendiéndolo.

Ese panorama es el que se vive en la actualidad, se observan personas enamoradas del olor y la textura del papel, que se oponen al soporte digital; y visionarios enamorados de los bits que quieren asumir el cambio y mostrar a otros las ventajas.

 

No es, desde luego, el primer cambio de este tipo en nuestra larga historia. En tiempos de Sócrates, en la Grecia antigua, varios siglos después de Homero, la cultura oral predominante fue superada por la tecnología de la escritura. En Europa tuvo lugar otra transición esencial a finales del siglo XV, tras la invención por Gutenberg del tipo de impresión móvil. En ambos casos los efectos a largo plazo en la sociedad fueron definitivos, como la serán para nosotros los años venideros. (Birkerts, 1999, p. 157)

 

Entonces cuando se habla de la llegada de una nueva tecnología, no sólo se requiere de la implementación técnica, sino que se necesita de una asimilación más compleja, como lo es el entendimiento mental por parte del hombre.

 

Al hablarse del libro electrónico, es inevitable recibir resistencia, miedo, incredulidad por parte de los lectores de libros. Por tal razón, es que “se requiere de un clic mental”, uno capaz de alejar un poco al hombre de la forma tradicional de lectura y escritura, para de esta forma poder comprender las nuevas propuestas.

 

Productos basados en la no linealidad, en los que tanto el libro, el autor y el lector proponen caminos de lectura, que están en la capacidad de modificar, agregar o suprimir lo que se desee del texto. Cabe aclarar que no se habla sólo de texto escrito, sino que en muchos casos se tiene audio, video, animaciones, imágenes e interactividad. Estas nuevas posibilidades son las que generan el clic mental en las personas, que sólo se logra cuando el hombre se enfrenta directamente a ella.

 

Para terminar, están los desarrollos que según Sven Birkerts, quizá puedan observarse a medida que la época protoelectrónica se despliega hacia un futuro totalmente electrónico:

 

1.     La degradación del lenguaje. No existe duda alguna de que la transición de la cultura del libro a la cultura de la comunicación electrónica alterará radicalmente los modos de uso del lenguaje en todos los niveles sociales. La complejidad y los matices de la expresión hablada y escrita, profundamente vinculadas a las tradiciones de la alfabetización, serán sustituidas gradualmente por una forma más telegráfica de lenguaje, sin complicaciones. (Birkerts, 1999, p.169).

 

2.     La homogenización de las perspectivas históricas. A medida que los circuitos sustituyen a la página impresa y a medida que nuestras comunicaciones se realizan cada vez más a través de la red –red que por su propia naturaleza nos instala en un presente perpetuo-, la Historia se verá inevitablemente modificada. Los cambios en el acceso y almacenamiento de la información están llamados a sacudir nuestra memoria histórica. La profundidad del campo que constituye nuestro sentido del pasado no es sólo una construcción lingüística, sino que en cierta forma esencial queda simbolizada por el libro, y por la acumulación física de los libros en los espacios de las bibliotecas. (Birkerts, 1999, p.170)

 

3.     La pérdida del yo privado. (…) aceptamos cada vez más la transparencia de una vida que se vive en un conjunto de sistemas, sean electrónicos o no. (…) El monitor siempre centellea; potencialmente, siempre estamos <<en línea>>. (…) cambiará profundamente la idea de lo que significa ser una persona que vive su vida.

El yo deberá cambiar a medida que lo haga la naturaleza del espacio subjetivo. Una de las muchas transformaciones graduales de nuestra época ha sido la lenta pero constante destrucción del espacio subjetivo. Por lo menos desde hace un siglo se ha estado acortando la distancia física y psicológica entre los individuos. (Birkerts, 1999, p.171)

 

 

“(…) En realidad nadie puede predecir la forma en que nos adaptaremos a las transformaciones que se suceden a nuestro alrededor. Puede que además descubramos que el lenguaje es más fuerte de lo que hemos supuesto. Puede que crezca entre los zumbidos y clics y monitores de los ordenadores, tan fácilmente como lo ha hecho en la página impresa. Así lo espero, pues el lenguaje es la capa de ozono del alma; y su adelgazamiento nos pone en peligro.” (Birkerts, 1999, p. 174)