Libros electronicos


Mercado editorial latinoamericano no invierte en ediciones electrónicas

A continuación un artículo que fue publicado el pasado 28 de febrero, en el periódico colombiano el tiempo.com. El cual habla un poco sobre la situación del libro electrónico en Latinoamérica, que no es la que se quisiera:


 “Según opina la presidenta de la Unión Internacional de Editores (UIE), la argentina Ana María Cabanellas, para quien la edición de e-books en la región no es impulsada.

Cabanellas también criticó a los fabricantes de hardware y a gigantes como Google” por la demora que sufre la promoción del “e-book” (libro electrónico).

“La edición electrónica en Latinoamérica no está llevada adelante por los editores”, reflexionó.

Según la primera mujer que llegó a presidir la UIE, “muchos son piratas lamentablemente o gente que viene de otros sectores”, por lo que “hay un espacio y no se trabaja en los e-books por la desconfianza en cuanto a la piratería”.

En otro orden, evaluó que un “problema” que conspira contra el desarrollo del libro electrónico “son los fabricantes de hardware que quieren imponer enseguida nuevos modelos de sus equipos que no son compatibles con los software” con los que venían trabajando.

“Desde la UIE fomentamos la edición electrónica”, pero es difícil luchar con “gigantes como Google, que tratan de digitalizar todo el libro a tus espaldas en pos del libre acceso a la cultura -porque rige la ley del lugar de la persona que lo está mirando- sin darte ningún tipo de participación”, señaló.

“Ahora estamos creando una especie de idioma con los diarios, la idea es que todos los servidores puedan saber qué están bajando los usuarios. Va a haber diferentes voces disponibles a un costo mínimo y la posibilidad de imprimir el texto una sola vez”, añadió.

En cuanto a la UIE, Cabanellas dijo que ya no es “más una asociación de editores, sino una federación en la que están las asociaciones nacionales y los grupos internacionales, como el grupo interamericano, la asociación africana, etc”.

“Nuestros objetivos siempre fueron la libre circulación de los libros, la protección del derecho de autor y la promoción de la lectura. A ese objetivo se le añadió la libertad de publicación”, explicó.

Al ser consultada sobre la relación entre las asociaciones de editores ricas y pobres, comentó que “con las europeas hay problemas porque son las más representadas en el comité ejecutivo de la unión” y “cuesta mucho trabajo hacer lugar para las más pequeñas”.

EFE”

(El tiempo.com, (2008), “Mercado editorial latinoamericano no invierte en ediciones electrónicas”, [en línea], disponible en: http://www.eltiempo.com/cultura/libros/noticias/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3978482.html, recuperado: 07 de marzo de 2008)

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Libro impreso VS libro electrónico

Todo libro independiente del tipo del que se trate,
tiene principalmente dos finalidades: almacenar
la información que se quiere conservar,
ya sea para que un grupo de personas,
los autores puedan comunicarse con otro
grupo, los lectores.
(Díaz , P.; Catenazzi N. y Aedo I., 1996, p. 103)

Escribir un texto que enfrente el libro impreso y el libro electrónico no busca poner uno por encima del otro, sino simplemente dar a conocer las ventajas y falencias de cada soporte. Vale la pena mencionar una vez más, que el libro electrónico no hará desaparecer el libro tradicional, o  por lo menos, no por ahora. 

Por otro lado, es importante tener presente la relevancia de la cultura del libro impreso y su permanencia en el tiempo. Gran trayectoria que ha marcado en la sociedad formas de interpretar el mundo, hacer perdurar conocimiento, proporcionar formas de comunicarse siguiendo pautas de lectura y escritura, entre otras ventajas. 

Tal vez la razón principal por la que aún hoy en día el libro electrónico no es bien recibido o es mirado con desconfianza, son las características novedosas de lectura y escritura con las que cuenta, incapaces de ser concebidas en la cultura del libro tradicional. Se habla de narrativa no lineal, basada en hipertexto, audio, video, imagen, animación e interactividad.  

Antes de empezar con las similitudes y diferencias de cada soporte (libro electrónico y libro impreso), se tienen las descripciones generales de cada uno: 

(…) un texto escrito puede caracterizarse a la vez como un objeto físico y como una unidad lingüística. Como objeto material, tradicionalmente está hecho de papel y tinta, con páginas de igual tamaño, de dimensiones muy variables y con contenidos también variados. De la misma manera, los textos electrónicos son muy diversos en esos mismos aspectos, aunque su soporte físico es, en esencia, las diferencias de voltaje codificables en términos de ceros y unos (bits) que agrupados forman bytes de información, campos, registros y archivos guardados en dispositivos electrónicos variados (discos duros, CD-ROM, memorias USB, etcétera) (Vaca y Hernández, 2006, p.108)

Para las semejanzas y diferencias se tuvieron en cuenta el “Texto textos en papel vs. texto electrónicos: ¿nuevas lecturas?” de Jorge Vaca y Denise Hernández; y el libro “De la multimedia a la hipermedia” de Díaz , P.; Catenazzi N. y Aedo I. 

Semejanzas:  

·         Escritos según normas del lenguaje: independientemente del idioma en el que estén escritos, su contenido está formado por grafos con una lógica y códigos ya establecidos por el lenguaje.  En el caso de libros electrónicos textuales, que son la digitalización de impresos, se ve claramente esta semejanza, ya que sólo cambia el soporte (de papel a digital).

·         Son hipertextuales: a pesar del libro electrónico tener hipertextos más reales, en la medida en que es posible acceder a la fuente con inmediatez, los libros tradicionales hacen referencias a otras obras, comúnmente a través de los pies de páginas y bibliografías.

·         Poseen complementos icónicos: los dos tipos de libros, pueden estar acompañados de imágenes, fotografías, íconos, tablas, cuadros, etc.

·         Presentan diferencias dependiendo del texto: tanto el texto impreso como el electrónico dependiendo del carácter de la publicación, cambian su estructura, contenido, etc., para hacerlo usable y legible.

Diferencias: 

·         Velocidad de transmisión: el libro electrónico puede ser transferido de un lugar a otro con inmediatez, claro está que puede hacerse siempre y cuando se cuente con el hardware necesario y conexión a Internet. Mientras que el libro convencional, requiere de su traslado físico, haciendo más lento el proceso, aunque no necesita de elementos adicionales, como el computador.

·         Accesibilidad a mucha información: con los medios electrónicos la transferencia de gran cantidad de información se hizo más fácil y ágil. Por tal razón, es que un libro electrónico puede contener más información y la posibilidad de acceder a datos externos. Mientras que el libro impreso funciona bajo la ecuación “a mayor contenido, mayor número de hojas y peso”.

·         Alcance a la distribución: mientras el libro electrónico cuenta con facilidad de distribución a través de la red, haciendo el proceso más rápido y a un menor precio; el libro impreso es costoso debido al proceso de producción, comercialización y distribución. Necesita de maquinaria para armar el libro, personas que los trasladen de un lugar a otro, librerías y libreros que los comercialicen.

·         Transportabilidad: “Un libro de papel, en cambio, es fácilmente manejable, mientras que la transportación de uno electrónico está todavía restringida y sujeta a contingencias como la disponibilidad de energía eléctrica o la duración de la batería, la disponibilidad de Internet inalámbrico y, por supuesto, el acceso a una computadora portátil, entre otras cosas.” (Vaca y Hernández, 2006, p.118) 

·         Calidad: debido a la masificación de Internet los textos electrónicos son libres, permitiendo que cualquier persona pueda escribir, subir la información a la red y ponerla a disposición del mundo. No existen editores de la red, por tal razón, es que la mayoría de información que se encuentra en formato digital es de baja calidad. Sin embargo, el que un texto esté escrito sobre papel y encuadernado dentro de un libro, no significa que sea de alta calidad, pero sí es más controlado y cuidadoso el proceso que realiza un editor antes de lanzar un libro impreso al mercado.

 ·         Costo: este punto suele tender de inmediato a pensar que el libro electrónico es más económico que el libro impreso, y puede que sea cierto. Pero es importante recordar que hacer un libro electrónico requiere de compra de software, hardware, mantenimiento de redes, control de virus, etc. ¿cuál será realmente más costoso de hacer?

·         Textos multimedia: a diferencia del texto impreso, que sólo puede estar constituido de caracteres e imágenes, el libro electrónico permite video, imagen, animación, sonido, entre otras opciones.

·         Manipulación del contenido: mientras se lee un libro impreso es posible hacer anotaciones en los márgenes más fácilmente que en un libro electrónico, aunque los dispositivos lectores de éstos, ahora permiten hacer anotaciones. Por otro lado, los textos electrónicos permiten manipular su contenido, en la medida en que se puede copiar, pegar, borrar y cambiar como se desee; además de encontrar rápidamente palabras específicas dentro del texto.

Después de haber descrito las diferencias y semejanzas existentes entre el libro impreso y el libro electrónico, es posible reafirmar que en la actualidad se está viviendo una alfabetización de carácter tecnológico, en la que el hombre debe aprender a leer y escribir de forma no lineal. De esta forma el libro electrónico podrá empezar a ser visto por más personas como un objeto interesante, con más ventajas que peros. 

 “Hoy, en pleno siglo XXI, millones de personas en el mundo no han sido alfabetizadas (a secas) y esto abre una brecha entre quienes tienen acceso a la información de materiales impresos y quienes no la tienen. Con el desarrollo tecnológico se abre otra brecha, que tiende a fragmentar nuevamente a la población: están los que pueden vivir en el ciberespacio de la información y existen otros que ni siquiera saben que existe o que no lo pueden hacer.” (Vaca y Hernández, 2006, p.125) 



Se requiere de un clic mental…

 

“El procesamiento electrónico de la palabra nos hizo

Ingresar a un nuevo mundo de distinciones y de

operaciones cognitivas generando un espacio psíquico

inconmensurable con la cultura del libro.”

(Piscitelli, 2002, p. 120)

 

 

 

 

La comprensión de las nuevas tecnologías es además de un proceso técnico, uno de carácter psicológico. Centrándose en los libros electrónicos, que es el tema que compete en este espacio, es posible visualizar las transformaciones que se empiezan a desarrollar en torno a la concepción del libro en la actualidad.

 

El libro ha sido y seguirá siendo parte fundamental en la construcción de la cultura, en él se ha escrito para conservar conocimiento – información durante siglos. Con la evolución de las nuevas tecnologías, se ha visto afectado el soporte tradicional (papel), teniendo hoy en día la posibilidad de ser digital y poderse leer desde objetos diferentes al libro (los ya mencionados lectores de libros electrónicos, celulares, iPhone, internet tablet’s, entre otros).

 

Es interesante estar presente en este momento, tiempo en el cual se lee a diario en periódicos y revistas, la rapidez con la que avanza el libro electrónico. Empresas dedicadas a digitalizar libros, ofrecerlos gratis, otros venderlos e incluso inventar dispositivos lectores de los mismos.

 

Lo anterior se refiere más a la evolución técnica que ha sufrido el libro electrónico, pero lo que respecta a este post, es lo concerniente a la transformación que está empezando a realizarse en la cabeza del ser humano:

 

“Algo es indudable: la tecnología del libro está íntimamente asociada a un determinado movimiento del alma (psyché). La mente como psyché engloba al pensamiento/emoción, la fuerza vital que se fusiona con el mecanismo. La complejidad y la multidimensionalidad de las tecnologías escriturales sólo se aprecian cuando la psyché se pone en movimiento en la interfaz: un determinado encuadre psíquico se despliega cuando escribimos en un tipo específico de elemento y no en otro. Cierta expresividad se efectiviza cuando la interacción con la herramienta adopta una u otra forma” (Piscitelli, 2002, p. 117).

 

Con la invención del texto electrónico, se crearon diferentes formas de manejar el texto: darle formato (centrarlo, ponerle negrita, justificarlo, cambiarle el color, etc.) y controlar las viudas y huérfanas; por otro lado, se crean las opciones de mover el cursor, diseñar y programar menús, construir bases de datos, conectar información a través de hipertextos; entre otras posibilidades. Éstas son características que el texto escrito sobre papel no ofrece, y si las permite, requieren de mucho más tiempo y necesita volverse a escribir el texto sobre otro papel.

 

 

Posibilidades como las ya mencionadas y sumándoles las más recientes (multimedia, papel y tinta electrónica), hacen que algunos hombres se resistan a la nueva propuesta, y otros a pesar de sentir miedo, se abran ante el novedoso invento, lo acojan y terminen defendiéndolo.

Ese panorama es el que se vive en la actualidad, se observan personas enamoradas del olor y la textura del papel, que se oponen al soporte digital; y visionarios enamorados de los bits que quieren asumir el cambio y mostrar a otros las ventajas.

 

No es, desde luego, el primer cambio de este tipo en nuestra larga historia. En tiempos de Sócrates, en la Grecia antigua, varios siglos después de Homero, la cultura oral predominante fue superada por la tecnología de la escritura. En Europa tuvo lugar otra transición esencial a finales del siglo XV, tras la invención por Gutenberg del tipo de impresión móvil. En ambos casos los efectos a largo plazo en la sociedad fueron definitivos, como la serán para nosotros los años venideros. (Birkerts, 1999, p. 157)

 

Entonces cuando se habla de la llegada de una nueva tecnología, no sólo se requiere de la implementación técnica, sino que se necesita de una asimilación más compleja, como lo es el entendimiento mental por parte del hombre.

 

Al hablarse del libro electrónico, es inevitable recibir resistencia, miedo, incredulidad por parte de los lectores de libros. Por tal razón, es que “se requiere de un clic mental”, uno capaz de alejar un poco al hombre de la forma tradicional de lectura y escritura, para de esta forma poder comprender las nuevas propuestas.

 

Productos basados en la no linealidad, en los que tanto el libro, el autor y el lector proponen caminos de lectura, que están en la capacidad de modificar, agregar o suprimir lo que se desee del texto. Cabe aclarar que no se habla sólo de texto escrito, sino que en muchos casos se tiene audio, video, animaciones, imágenes e interactividad. Estas nuevas posibilidades son las que generan el clic mental en las personas, que sólo se logra cuando el hombre se enfrenta directamente a ella.

 

Para terminar, están los desarrollos que según Sven Birkerts, quizá puedan observarse a medida que la época protoelectrónica se despliega hacia un futuro totalmente electrónico:

 

1.     La degradación del lenguaje. No existe duda alguna de que la transición de la cultura del libro a la cultura de la comunicación electrónica alterará radicalmente los modos de uso del lenguaje en todos los niveles sociales. La complejidad y los matices de la expresión hablada y escrita, profundamente vinculadas a las tradiciones de la alfabetización, serán sustituidas gradualmente por una forma más telegráfica de lenguaje, sin complicaciones. (Birkerts, 1999, p.169).

 

2.     La homogenización de las perspectivas históricas. A medida que los circuitos sustituyen a la página impresa y a medida que nuestras comunicaciones se realizan cada vez más a través de la red –red que por su propia naturaleza nos instala en un presente perpetuo-, la Historia se verá inevitablemente modificada. Los cambios en el acceso y almacenamiento de la información están llamados a sacudir nuestra memoria histórica. La profundidad del campo que constituye nuestro sentido del pasado no es sólo una construcción lingüística, sino que en cierta forma esencial queda simbolizada por el libro, y por la acumulación física de los libros en los espacios de las bibliotecas. (Birkerts, 1999, p.170)

 

3.     La pérdida del yo privado. (…) aceptamos cada vez más la transparencia de una vida que se vive en un conjunto de sistemas, sean electrónicos o no. (…) El monitor siempre centellea; potencialmente, siempre estamos <<en línea>>. (…) cambiará profundamente la idea de lo que significa ser una persona que vive su vida.

El yo deberá cambiar a medida que lo haga la naturaleza del espacio subjetivo. Una de las muchas transformaciones graduales de nuestra época ha sido la lenta pero constante destrucción del espacio subjetivo. Por lo menos desde hace un siglo se ha estado acortando la distancia física y psicológica entre los individuos. (Birkerts, 1999, p.171)

 

 

“(…) En realidad nadie puede predecir la forma en que nos adaptaremos a las transformaciones que se suceden a nuestro alrededor. Puede que además descubramos que el lenguaje es más fuerte de lo que hemos supuesto. Puede que crezca entre los zumbidos y clics y monitores de los ordenadores, tan fácilmente como lo ha hecho en la página impresa. Así lo espero, pues el lenguaje es la capa de ozono del alma; y su adelgazamiento nos pone en peligro.” (Birkerts, 1999, p. 174)

 

 

 

 



Historia de los libros electrónicos (parte I): Sin tinta electrónica

La historia de los libros electrónicos empieza aproximadamente diez años atrás. Hoy por hoy, sigue construyéndose basada en las mejoras que se le hacen a los dispositivos y a la acogida por parte del público lector.

A continuación trataré de contar la historia de los libros electrónicos, mencionando el primer proyecto que digitalizó libros impresos; los primeros libros electrónicos en ser vendidos; los distintos dispositivos que permiten leerlos, tanto hardware como software; y los problemas en cuanto a formatos de lectura y su solución la norma Open eBook.

– Primer proyecto que digitalizó libros impresos:

Proyecto Gutenberg

El nacimiento de los libros electrónicos empieza como la digitalización de libros impresos, tal vez esa es la razón principal por la que todavía sigue siendo la característica principal de esta clase de productos. Se crean en 1971 por Michael Hart, fundador del grandioso “Proyecto Gutenberg“, que hoy en día es la biblioteca en línea con la colección más grande de libros electrónicos gratuitos.

– Primeros libros electrónicos en ser vendidos:

Random House

La siguiente noticia sobre libros electrónicos se da diez años después con la publicación del “Random House’s Electronic Dictionary“, editado y puesto a la venta por “Random House“.

“La verdadera expansión del libro digital llegó en marzo del 2001 cuando el famoso novelista Stephen King, apoyado por la editora electrónica Simon&Schuster, lanzó en exclusiva a través de Internet su novela Riding the Bullet, que en tan sólo 48 horas vendió 500 mil copias, cada una en 2 dólares y medio; un mes después, Vladimir Putin publicó en red sus memorias.” (Ciberhábitat, 2003, http://ciberhabitat.gob.mx/biblioteca/le/index.html)

Stephen King

 

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– Dispositivos que permiten leer libros electrónicos:

1. Computadores

Teniendo un computador con programas como el Adobe Acrobat e-book Reader, el Microsoft Reader, el Glassbook o el Netlibrary eBook Reader, es posible leer un libro electrónico. Más adelante explicaré en qué consiste cada aplicación.

2. E-books o libros electrónicos:

Actualmente existen varios lectores de libros electrónicos, para mostrarlos los organicé cronológicamente:

Rocket e-book (1996):

Rocket ebook

 

La imagen fue descargada del sitio: http://www.atpm.com/6.05/rocketebook.shtml

– Características: hice una traducción de la página http://www.atpm.com/6.05/rocketebook.shtml

Compañía: NuvoMedia, Inc.

Web: http://www.rocket-ebook.com/ (a propósito ya no existe).

Precio: $269 (versión pro – 16 MB) y $199 (versión estándar – 4 MB) (cuando salió al mercado)

Peso: 22 oz.

Dimensiones: 5 x 7.5 x 1.5 pulgadas (12.7 x 17.8 x 3.8 cm)

Requerimientos: Macintosh potente, MAC OS 8.5 o mejor, 10 MB de RAM para el software del Rocket eBook, un puerto serial (máquinas con puerto USB requieren un adaptador de USB a serial), acceso a Internet y buscador web.

– Infomación adicional: En la versión estándar (4 MB) se pueden almacenar 10 libros con una cantidad de páginas regular o 4,000 páginas. Y la versión PRO, 40 libros o 16,000 páginas. Por otro lado, la pantalla es a blanco y negro con una resolución de 106 dpi, o 480 x 320 pixels, en una pantalla táctil de 4.5 x 3 pulgadas. En cuanto a lo que contiene están: una barra de desplazamiento; un orientador de página, que permite al usuario leer de forma vertical u horizontal en la pantalla; un índice de títulos y un menú de opciones como: marcado de páginas, subrayado, etc.


Softbook (1998):

Softbook
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– Características: hice una traducción de la página http://www.atpm.com/6.05/softbookreader.shtml

 

Compañía: SoftBook Press

Web: http://www.softbook.com/ (a propósito ya no existe).

Precio: $599.95 o “299.95 más $19.95 por mes de “paquete de contenidos” por 24 meses. (cuando salió al mercado)

Peso: 22.9 libras (1.3 kg) Dimensiones: 8.75 x 10.5 x 1.25 pulgadas (22 x 26.75 x3.25 cm)

Requerimientos: línea telefónica análoga de llamadas locales para descargar los libros, en USA y Canadá únicamente; conexión a internet e Internet Explorer o Netscape 4.0 para ver el contenido del texto.

Requerimientos para publicaciones personales: Macinctosh potente con 10 MB disponibles de RAM, sistema 7.5 o posterior, Microsoft Word 98.

– Información adicional: la información que se inserta al aparato además de poderse bajar de internet, también se puede hacer a través de flash cards, permitiendo almacenar hasta 100.000 páginas. Este lector de libros electrónicos fue presentado por primera vez el 30 de agosto de 1999, en la feria Seybold de San Francisco; y premiado el 18 de octubre de 1999 por el Atheneum de Chicago con el premio del Museo de Arquitectura y Diseño.

Librius Millenium e-book (1998):

Librius Millenium e-book

La imagen fue descargada del sitio: http://www.admiroutes.asso.fr/action/theme/science/livrelec.htm

Características: Es del tamaño de una hoja de papel, pesa 500 g, tiene una pantalla LCD, tiene la capacidad de guardar 10 libros de tamaño normal, la batería dura aproximadamente 18 horas, su costo fue de $200 a $500. Los libros se descargan de la librería online.


Everybook (1999):

Everybook

 

Everybook

Las dos imágenes fueron descargada del sitio:
http://www.acadia.org/competition-98/sites/integrus.com/html/library/tech/www.everybk.com/index.htm

 

 

– Características: A diferencia de los libros electrónicos este tiene dos pantallas a color que asemejan a un libro impreso. Cada pantalla tiene una resolución de 1280 x 1024 pixeles. Sus dimensiones son de 8.5 x 11 pulgadas. Su precio cuando salió al mercado estuvo entre $500 y $2000.

Summerwood LunchBook (1999):

Summerwood LunchBook

La imagen fue descargada del sitio:
http://www.the-office.com/solutions/summerwood2.htm#whatis


Franklin Ebookman (2000):

Franklin ebookman
La imagen fue descargada del sitio:
http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/B00004WHFL/partne-logo#moreAboutThisProduct

 

– Características:

Dimensiones: 5.2 x 3.4 x 0.7 pulgadas

Peso: 6.4 onzas

Más información: es una nueva serie de PDA, pero llamada libro electrónico, tiene una pantalla de 200 x 240 dpi, en nivel 16 bits de grises. Los libros pueden descargarse de Microsoft Reader y la librería de la misma empresa (Franklins). Por otro lado, se pueden oír audiobooks, tiene la posibilidad de insertar texto a través de la pantalla táctil, escuchar y grabar mp3, y funciona con pilas AAA.

Cytale (2000):

Cytale
Imagen descargada de: http://www.bestofmicro.com/p/cytale/cytale-cybook/none/S0826767

 

“En un panorama dominado por la industria estadounidense, destaca este libro electrónico fabricado en Francia, y presentado hace un mes en el Salon du livre de París. Al igual que el Softbook, se recarga directamente desde el teléfono. Tiene memoria para 15.000 páginas ampliable a 50.000.

Su mayor novedad es la elegancia del diseño, y el hecho de tener pantalla en color. El mayor problema parece ser el peso: cerca de un kilo. Su precio ronda las 100.000 ptas. Anuncian un catálogo disponible de un millar de títulos.” (Millán, 2000, http://jamillan.com/efecking.htm#dedicados)

Hanlin (L12 JEWC111U-FDD):

 

Hanlin

Imagen descargada de: http://www.jinke.com.cn/compagesql/English/embedpro/prodetail.asp?id=6

 

 

Con este dispositivo, uno de los viejitos de la compañía Tianjin Jinke Electronics Co., LTD, termino la primera parte de libros electrónicos, esos que hacen parte de la primera generación (no utilizaban la maravillosa tecnología tinta electrónica o e-Ink).



Cibercultura: la sociedad del ciberespacio (parte IV)

Continuando con ejemplos, pero esta vez enfocándose en un sector industrial que también ha sufrido cambios debido a las nuevas tecnologías, se encuentra el editorial. En este momento con la inclusión del computador como herramienta fundamental en la elaboración de cualquier publicación impresa (libro, revista, catálogo, etc.), se ha ampliado por ejemplo el significado clásico del libro: “1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen.” (Real Academia Española, 2001,http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LE%20MA=libro). Ahora incluyéndose a esta acepción la característica de que puede ser de carácter electrónico.

Es evidente que el papel del editor ha sido afectado por la revolución digital, hoy por hoy, no sólo debe preocuparse por construir criterios para evaluar si una obra vale la pena ser publicada o no, impacientarse por la financiación de la misma, conocer el proceso de impresión, sino que además debe inquietarse por el universo que se abre con la inclusión de la tecnología en su área de trabajo: páginas web que ofrecen el servicio de impresión por demanda (por ejemplo www.lulu.com), libros electrónicos que no son los impresos digitalizados, sino hipermedia (libros que contienen hipertexto y multimedia), entre otros.

Partiendo de ese panorama vale la pena igualmente mencionar, aunque parezca evidente, que el formato de presentación de la obra también cambia, pasa de las hojas de papel a un soporte material capaz de contener bits, como lo son los CD’s o DVD’s. Con el cambio de soporte se generan nuevas formas de lectura y escritura, por ejemplo, un libro impreso convencional se lee pasando en orden las hojas o teniendo en cuenta el índice que muestra las distintas partes del texto; mientras que en un libro electrónico hipermedia se propone una lectura y escritura no lineal, que adicionalmente puede ser cambiada por el lector, ya que tiene la capacidad de interactuar con éste; sin olvidar que además del texto posee audio, video, imágenes, entre otras formas de interacción.

 

Lulu.com

 

Antes de pasar a un caso real de editores de libros impresos, que empezaron a hacer sus publicaciones digitales, es interesante explicar en qué cosiste la impresión por demanda. Para esto se recurrirá a la ya mencionada página www.lulu.com; ésta consiste en hacer auto publicaciones de una obra (libros de pasta dura, libros de pasta blanda, álbumes de fotos, calendarios, imágenes, disertaciones, descargas de música, descargas de archivos, folletos, e-books, CD’s y DVD’s) de forma gratuita. Lo llamativo está en que se puede realizar de forma fácil y rápida; el proceso consiste en realizar por ejemplo un archivo PDF (en caso de obras impresas), subirla a la lulu.com y poder tenerla bajo cuatro estados: 1. Borrador, es cuando la obra está en proceso de creación y publicación, se puede eliminar, modificar el precio, el tipo de papel, el copyright, etc. 2. Disponible al público, la obra está publicada y a la venta, puede ser comprada por cualquier persona. 3. Disponible sólo para mí, el trabajo está publicado, pero únicamente puede ser comprado por el autor. Y 4. Retirado, la obra ya no está a la venta, pero sigue en los servidores de Lulu.

En cuanto a las ganancias de publicar y tener el servicio de impresión por demanda, se puede decir que son mayores con respecto a cuando se hace a través de una editorial convencional. Siguiendo con el ejemplo de Lulu, si el autor decide ganar $4 USD, Lulu se gana el 25% de ese valor, que termina siendo $1 USD. Lo que significa que las ganancias del libro son de $5 USD, en el que el 80% es del autor y el 20% restante corresponde a Lulu.

Otras ventajas de la impresión por demanda son que no se necesita de un pedido inicial de la obra, ni costos iníciales, como tampoco excesos de inventario; ya que el producto se imprime cuando una persona lo compra. Es así como funciona la impresión por demanda, el autor o editor digital no necesita pagar por nada del proceso, el comprador es quien asume los costos de la elaboración de la obra (materiales, mano de obra y publicación) y las ganancias (autor y Lulu).

Con respecto a los derechos de autor, la publicidad y distribución de la obra, se tiene que Lulu ofrece tres clases de licencias:

1. Licencia Copyright Estándar: Se aplicarán a tu trabajo todos los derechos contemplados en la ley del copyright. 2. Creative Commons Attribution-Difusión no Comercial 2.0: La gente podrá copiar, alterar y distribuir tu trabajo mientras tú aparezcas reflejado en los créditos y la licencia esté adjunta a la copia. Y 3. Licencia de documentación libre GNU: Esta licencia es parecida en general a la anterior, pero los trabajos que operen bajo esta licencia pueden estar enfocados a propósitos comerciales. (Lulu.com, 2002, http://www.lulu.com/help/index.php?fSymbol=pricing_faq&fLangCode=ES)

Como es sabido, al ser creada una obra automáticamente se encuentra protegida por el sistema copyright, que dura mientras viva el autor más 70 años. Es decir, después de cumplir ese tiempo pasa a ser de dominio público: como cualquier persona puede publicarla, ésta pierde interés comercial. Otro aspecto negativo para la obra es que no puede ser modificada sin permiso del autor, lo que impide que pueda ser innovada fácilmente, ya que son muchos los nombres que se pierden al morir el creador. Por tal razón, es que en la actualidad la licencia más recomendada es “Creative Commons Attribution-Difusión no Comercial 2.0”, que permite a la vez de preservar los derechos de autor, otorgar a otras personas la posibilidad de copia y distribución de la obra, siempre y cuando aparezca el nombre del autor y la licencia.

Puede parecer que con esta licencia se esté dando la opción de piratear la obra, pero hay que tener en cuenta que hoy en día cualquier clase de producto puede ser copiado, ¡pero ojo! no con la misma calidad del original; así que permitiendo que otros puedan copiar y distribuir la obra, se hace publicidad gratuita de la misma y es muy probable que esas otras personas opten por adquirir la obra original. Hay que recordar que lo primordial de una obra es que sea conocida por una mayor cantidad de personas, así que la mejor opción que existe en la actualidad son las licencias Creative Commons (http://creativecommons.org/).



Cibercultura: la sociedad del ciberespacio (parte I)

 

“La irrupción de la máquina, y en particular,

las computadoras, provocan desplazamientos,

alteran las condiciones de vida y de trabajo,

ocupa un espacio que se percibe como amenaza

potencial al papel que el hombre desempeña. La

prevención que la máquina genera no deja

de hacer pensar a las personas en el futuro; un

futuro inminente que se vive con la doble

ansiedad del temor y la fascinación.”

(Joyanes, 1997, p.31)

 

 

Internet es un fenómeno que ha crecido de forma exponencial, que es cada vez más acogido por el hombre como parte de su vida. Sin embargo, como cualquier otro medio que llega a hacer parte de una sociedad ya estructurada bajo otros medios y tecnologías, genera choques y rompimientos. Rupturas que se crean a nivel cognitivo al no tener las herramientas básicas para comprender el universo de posibilidades que ofrece el nuevo medio.

“El uso de este video es educativo y cultural. Fuente: The Pacific Bell/UCLA Initiative for 21st Century Literacies. Disponible en el sitio oficial (en inglés): http://www.newliteracies.gseis.ucla.edu/video/index.html” (You tube, 2007, http://www.youtube.com/watch?v=tXS6ssTdwSs&mode=related&search=Alfabetizaci%C3%B3n%20Digital)

El hombre ya formado y acostumbrado a realizar sus tareas utilizando las herramientas y tecnologías de la época, se siente inseguro e incapaz de comprender la tecnología innovadora que se interpone ante sus ojos. La incapacidad, incomprensión y desesperación son sensaciones que abarcan al hombre en su totalidad, al sentirse arrasado por la fuerte corriente llamada “nuevas tecnologías de la información”.

Con la llegada de las nuevas tecnologías se producen cambios en el ambiente al que ya estaba adaptado el hombre. Cambios que le hacen percibir sensaciones que antes no había experimentado, llevándolo finalmente a modificar su forma de pensar y percibir el mundo.

Pero entonces ¿a qué estaba acostumbrado el hombre antes del surgimiento de las nuevas tecnologías de la información, en especial antes de Internet? Hablar de un hombre sin Internet es remitirse al mundo estructurado por la imprenta: “la imprenta un recurso repetidor: confirmó y amplió la nueva tensión visual. Proporcionó la primera “mercancía” uniformemente repetible, la primera línea de montaje: la producción en masa” (McLuhan, 1969, p. 50).

Con la llegada de la imprenta y la invención del libro, el hombre también recibió una gran tecnología que en principio generaba desconfianza y era difícil de entender. El hombre venía de una cultura oral, en la que el mecanismo de recordación era la repetición; con el libro ya no había necesidad de estar recitando lo que se tenía grabado en la mente, sino que se le delegaba el trabajo a las letras, que a su vez descansaban en las páginas de un libro. A propósito de estar diciendo y hablando durante todo el día, hacía que el hombre concibiera al mundo como un sistema de distancias cortas, que estaba marcado por el tiempo (era a partir de la rememoración del pasado que se mantenía viva la cultura); impidiéndole pensar en un mecanismo que le permitiera almacenar información.

Cuando ya se tuvo confianza en el libro, se pasó de la lectura en voz alta a la lectura silenciosa que además ya no era de carácter público, sino que por el contrario, hacía parte de la intimidad y convertía al lector en individuo.


Para Innis, las tradiciones escritas propenden más a ligarse al espacio, en la medida en que tienden a privilegiar el futuro sobre el pasado. La invención de la escritura no solamente cristaliza la tradición oral, convirtiéndola en <<objeto>> de la investigación de sociedades futuras, sino que también hace posible que distintas tradiciones y culturas escapen de las limitaciones espaciales de la aldea. (Stevenson, 1998, p. 184)


Después de la invención de la imprenta, vino la de la electricidad, haciendo que el mundo empezara a moverse más rápido; el tiempo y el espacio se convirtieron en inmediatez. Se crearon sistemas de transporte que le permitieron al hombre desplazarse de un lugar a otro en corto tiempo; la electricidad también consiguió la comunicación entre personas que se encontraban a grandes distancias (con aparatos como el teléfono y el telégrafo).

Cambios como los anteriores le ayudaron al hombre a concebir el mundo como uno posible de ser recorrido en su totalidad; además sintió que nadie estaba lo suficientemente lejos como para no ser contactado con rapidez. Con el paso del tiempo y el desarrollo de la tecnología, el hombre fue adquiriendo la capacidad de actuar a la misma velocidad que el mundo se movía.

Significa que los procedimientos que debía realizar en su trabajo, gracias a la automatización de los procesos, eran desarrollados en un menor tiempo. Y por otro lado, en el ámbito personal podía localizar a sus parientes, amigos y compañeros, concretar citas y acudir a su encuentro una noche en un lugar iluminado gracias a la electricidad.

A pesar del hombre ya estar sumergido en un universo de amplias posibilidades, basadas en la rapidez y efectividad de las acciones; al aparecer Internet como consecuencia de los adelantos que continuaron surgiendo, no fue fácil su asimilación:


Lo cierto es que estos 10 años de existencia de la web finalmente nos permiten empezar a concebir la pantalla (y avizorar así su futuro) como un nuevo soporte intelectual. Un soporte intelectual en el sentido en que lo fueron en su momento la inscripción en piedra, el papiro, el papel, y recientemente los soportes electromagnéticos. Lo que sucedió en Internet –que fue en un momento el espacio privilegiado del texto y del blanco y negro, pero terminó estallando en una paleta de nuevas formas expresivas y de nuevas formas de enseñar, aprender, negociar, vender y entretener, es similar a lo que sucedió con todas las tecnologías de los medios (Piscitelli, 2005, p. 21)


Cuando aparece Internet, si bien el hombre ya estaba moviéndose en una cultura de rapidez, todo se volvió aún más inmediato. Sin embargo, es importante mencionar y aclarar que la red de redes no sería posible si el hombre no hubiera estado preparado para recibirla: ya el poder comunicarse a una mayor velocidad, tanto en el envío y recepción de la información, como estar en la capacidad de transportarse de un lugar a otro, le hacen posible concebir una sociedad basada en la cercanía y rapidez.

Con la llegada de Internet se crean nuevas formas de comunicarse, que llevan al hombre a transformar tanto la concepción del espacio, como el tiempo. La red le permitió intercambiar información con personas de todo el mundo en tiempo real; además de almacenarla y crear nuevos productos como formatos de compresión de audio, imagen y video.